viernes, 13 de noviembre de 2015

LA PROBLEMÁTICA DEL TRÁNSITO COMO UN PROBLEMA DE SALUD PÚBLICA

La problemática del tránsito como problema de salud pública
Mg. Jorge Shimabukuro
Cada día al iniciar la jornada nos encontramos con un panorama desordenado y hasta caótico en las calles de nuestra ciudad, estamos viviendo en una “jungla” donde existen reglas y normas dadas y que cada vez menos personas respetan, más por el contrario son violadas sistemáticamente e impunemente pues en esta “jungla urbana” en la que “sobrevivimos” todos los ciudadanos, la convivencia ciudadana se hace cada vez más compleja y estresada, caminar por las calles de Lima se ha tornado una incertidumbre, si ya el nivel de delincuencia se ha tornado en “muy peligrosa” para cada ciudadano de a pie sin ser exagerado o dramático, y no es una pseudopercepción o percepción de inseguridad como se nos pretendió hacer creer, la realidad se impone y producto de ello es que surgió lamentablemente “El chapa tu choro…” al que se le añadió la violencia “justiciera” “…Y déjalo paralítico”… De este tema me ocuparé en otro artículo…
El problema del transporte en la ciudad, es como ya sabemos un caos, no tenemos firmeza en poner orden, las reglas y normas existen y son muy claras, sin embargo, es como el “gran bonetón”, nadie quiere tener entre sus manos tamaña responsabilidad porque es como “una papa caliente” o quizá “hirviente”… Qué encontramos en nuestro diario andar… Sales de casa, pones un pie o un zapato fuera y automáticamente ingresas a un mundo caótico, a una realidad donde hay que sobrevivir como puedas, se impone la “ley del más ‘vivo’ el criollazo”, entonces vas por la calle y te diriges a tu destino, trabajo, centro de estudios, colegio, academia, instituto, universidad, otros más temprano salen por el pan y alguito más para el desayuno, otros menos para hacer algo de deporte para iniciar mejor el día… Y todo esto es el inicio de los graves problemas de salud pública que se generan, citaremos, problemas respiratorios todos los que conoces y algunos más, problemas dermatológicos varios, problemas en los sentidos principalmente a nivel auditivo por la gran contaminación sonora, además de los problemas en la salud psicológica que se deriva del caos del transporte, estrés principalmente con todos sus componentes, mal humor, irritabilidad, ansiedad, intolerancia, problemas de somatización o de agravamiento de la propia salud por las enfermedades crónicas que se pueden complicar, asma, diabetes, problemas cardiacos, úlceras, etc…
Y entonces, te armas de valor y decides salir de casa y te encuentras con el “caos”, cada minuto que avanza y empieza a hacerse cada vez más y más caótico, la ciudad se sigue agobiando, autos, taxis, motos, triciclos, coaster, combis, buses, camiones, montacargas, volquetes, y todo lo que puedas imaginar… ahhh claro, peatones, muchos peatones que van y vienen apurados porque están ceñidos a la hora “cabana” y algunos a la “hora peruana”, invaden todo, en su andar desordenado, corren para alcanzar un medio de transporte, no importando si cruzan intempestivamente una pista, se trepan como pueden, esperan sus transportes invadiendo pistas, un carril, lo que dificulta el tránsito de los vehículos, detienen taxis donde mejor les parece, no usan puentes peatonales, porque están muy lejos, porque les da flojera, porque les duele la rodilla, porque les tienen miedo, porque es más rápido cruzar la pista y torear los autos, muchos pretextos, ninguna razón válida y cada cierto tiempo el noticiero anuncia algún atropello y lo vemos en la televisión, fueron captados por las cámaras de seguridad… ¡Qué horror se escucha decir!, y la vida?... continúa… Una señal de la cruz quizá y todo sigue igual… El peatón es tan caótico como el sistema de transporte y el caos del transporte en la ciudad…
Veamos qué pasa con los vehículos en la ciudad, la gente es “fresca como la lechuga”, se zurra en la norma y les importa un bledo si por su accionar perjudican a otros muchos que “tercamente” persisten por seguir y respetar las normas, “pobres ilusos” que no se adaptan a la “jungla de la ciudad”, hasta cuándo van a ser respetuosos de la ley, así es pues, aún quedan ciudadanos respetuosos de las normas “una extraña especie humana en extinción”, resistentes a los embates del cambio climático y hasta hecatombes sociales y urbanos, al parecer inoculados por los “valores”, una verdadera rareza en nuestras ciudades, habrá que hacer un estudio, hay que investigar dicho extraño comportamiento “anormal” para la caótica ciudad… En ese devenir diario, encontramos especímenes “humanos” que estacionan sus autos en la vía pública a su antojo, ocupando un carril e impidiendo el libre tránsito vehicular, una excelente forma de “generar niveles elevados de estrés en hora punta” y contribución para empeorar la salud pública de la población, habrá que darles un reconocimiento público porque “multas o sanciones” es imposible que ocurra en nuestra ciudad, es un insulto y claro pobre de aquel que se atreva a increparle su actitud, recibirá una andanada de insultos y mentadas de madre por doquier por atreverse a reclamar por tan grave ¡osadía!, ¿Quién eres tú, para reclamar?, y el resto de los ciudadanos de a pie, calladitos no más, ¡No hijito, tú no te metas, no es asunto tuyo, no ves cómo es ese energúmeno?, Pero, pero… ¡Te he dicho que no, no te metas, evita problemas!... Y zas, quien pierde en el reclamo, quien tenía la razón… Se queda minimizado, sin apoyo y calladito, renegando tiene que irse derrotado, con el disgusto, el dolor de cabeza, maldición la hora que le tocó vivir en esta ciudad y deseando que se mueran todos, que caigan las 7 plagas y querer salir corriendo o despertar en algún otro lugar del planeta, cualquier otro lugar será mejor… Y se aleja con un problema en su salud, que aún no lo ha detectado y quizá más adelante lo pueda descubrir en algún chequeo de rutina, entonces se enterará que todo esto es un problema de salud pública…
Otra perla, que hacen los ciudadanos cuando están apurados, detienen un taxi, el problema, es que lo hacen donde mejor les plazca, y que les importa si perjudican a los demás, sólo importa su apuro, y su necesidad, y claro cómplice de ello, el taxista, sea formal o informal igual no más, respeto a las normas, para que, es chapa tu pasajero o se lo lleva el de atrás, entonces “maniobras temerarias” vengan a mí es el lema del “señor” del taxi y luego de detenerse intempestivamente, toca “negociar” el precio, y el tiempo señor, el tiempo avanza, esos segundos eternos y la fila de autos detrás impacientes, claxon… luces, gritos, maniobras para cambiar de carril, más luces de los autos del carril que quieren invadir los que se encuentran atrapados, porque aún no se mueve el imprudente que estuvo a punto de provocar un accidente porque se detuvo sin previo aviso, porque en ese momento era “un cazador” y vio a su “presa” y por “suerte” no ocurre un choque, pero algunos “sustos” y frenazos y discusiones en el interior de los otros carros, reclamando su forma de manejar, sin tener mayor culpa, pero, alguien paga y el estrés gana… Problemilla de salud pública también…
Bueno similar situación es provocado por el transporte público, no avanzan, se quedan estacionados en una esquina, esperando sus pasajeros, mientras la luz del semáforo indica que debes avanzar, otra vez la misma conocida historia, y en ambos casos, logras ver que un brazo que se asoma y con la mano, el gesto de avanza, qué amable conductor, te impide avanzar pero te señala que cambies de carril porque se le ocurrió que no va avanzar y quien está detrás está con su señal de la direccional que va girar a la derecha y no puede hacerlo mientras el “amable conductor” de la combi decide que es su “paradero” y espera llenar su unidad, a renegar, pasar un mal rato, tratar de maniobrar, un poquito difícil, pero tienes que apelar a que eres un buen “caña”, para no quedar como un “monse”, entonces te adaptas y arremetes a invadir el otro carril y el conductor que viene por su carril correcto, se enoja, te enciende las luces de su unidad, toca con desesperación neurótica el claxon, y luego de tanta insistencia se rinde y baja la velocidad, te increpa por tu accionar, discutes, riñes, peleas verbalmente o en ocasiones a puño y patada limpia lo que genera mayor congestionamiento y el señor de la combi mirando tamaño espectáculo, mira y “sonríe de medio lado”, con él no es la cosa… Pone primera y se marcha del lugar, oyendo su rica cumbia…   Y te deja atrás con todo el desorden y el caos que continúa y empeora…
A propósito de todo esto existen horas punta como todos sabemos y odiamos, también hay horas del día que la congestión es provocada por algún imprudente conductor que decide detener su vehículo en una esquina y pedir que le sirvan su emoliente y su pan con torreja, es que el señor tiene que tomar sus alimentos y qué importa o qué le importa si con ello obstruye el libre tránsito en ese carril, lo mismo pasa temprano si te toca transitar cerca de un colegio, las movilidades escolares se plantan, toman el carril por asalto y empiezan a descargar cual borreguitos a los chicos que llevan y nuevamente congestionamiento vehicular porque obstruyen el libre paso, o si es alrededor del mediodía u hora del almuerzo, si pasas cerca de los restaurantes ni modo te encuentras calles tomadas, invadidas por hambrientos comensales que usan como estacionamiento un carril y por consiguiente se angosta la pista a un solo carril, o si se trata de algún evento masivo, te encuentras con calles literalmente tomadas por decenas de vehículos por falta de estacionamiento, claro a sabiendas que es casi imposible encontrar un espacio para estacionar se movilizan en sus autos para evitar pagar un servicio de taxi remisse, ¿dónde queda la inteligencia emocional de las personas?, pues si tienes para pagar una entrada cara, pues chapa tu taxi no? Y así colaboras con la ciudad…
Es notable cómo el boom de la construcción se ha apoderado de calles sin piedad, los volquetes por doquier, invaden un carril y tienen “permiso” para ello, y el libre tránsito, que importa, hay que priorizar lo que deja “impuestos”, ganancias, utilidades, el tema es para quien no?... Tienen protección policial muchas de esas obras, un policía se encarga que esos volquetes, mezcladoras de concreto y lo que sea necesario se tomen el tiempo que quieran para ocupar el carril o a veces todos los carriles porque se atraviesan de lado a lado por varios minutos para descargar material, por consiguiente, detienen el libre tránsito y se embotella la calle y la otra calle y los cruces y se hacen nudos de nudos, cuellos de botella a veces que parecen interminables como caravanas de clasificación al mundial… Esto no es todo, ese transitar de vehículos pesados y también de carga (no se salvan tampoco), deterioran las pistas que desde ya no tienen buen mantenimiento y cuando las reparan el material es de muy mala calidad y duran poco tiempo se hunden, se hacen cráteres que el conductor debe evadir, con maniobras temerarias y generando más caos y mal humor, además de accidentes muchos con consecuencias que lamentar, los vehículos se dañan más rápido y pierden valor comercial además de convertirse en peligro para la salud pública…
Otro tema vinculado son los rompemuelles antitécnicos que literalmente cumplen su función y rompen muelles, dañan amortiguadores, palieres y no sé qué otras piezas de los vehículos, provocan caos, enlentecen el tránsito, y muchas de ellas no tienen sentido que estén, cuando hay semáforos, estos últimos son un problema también pues muchos están descompuestos, tienen luces inoperativas, que confunde pues no sabes si te da pase o no, provoca accidentes, los que llaman inteligentes son “brutos”, mal calibrados, tardan demasiado en darte pase, luego tienes 15 segundos o menos para cruzar una avenida ancha tipo Salaverry por ejemplo, si el chofer de adelante estaba entretenido leyendo su diario de a china, pierde valiosos segundos y sólo pasa él y los demás a esperar y la recatafila de autos rugiendo en tu nuca por “lenteja” y sólo respetas las reglas, que te haces si avanzas te quedas atrapado a medio camino e invades la ciclovía de las islas por consiguiente te ganas el repudio del ciclista si es que no te lo llevaste de encuentro por acelerar y querer ganarle a la luz ámbar, en este momento el nivel de estrés ya está en la estratósfera… O sea un problema de salud pública… Si nuestros amigos policías o amigas policías deciden dirigir el tránsito en las vías más congestionadas como la Javier Prado, entonces es posible que el caos se agudice, ya que el semáforo es solo un adorno y tú ves con frustración e impotencia que no te dan el pase, mientras la impaciencia crece a tu alrededor, y es posible que uno que otro vendedor o limpia lunas te empiecen a acosar en esta jungla urbana, o malabaristas que se adueñan de las cebras y el peatón cruza por donde puede o donde quiere, y cuando te dan pase te encuentras con una serie de obstáculos humanos atravesados por doquier y tu ansiedad se incrementa, tu irritabilidad y peligra tu salud psicológica… Y para rematar el asunto, es posible que seas testigo o víctima de un asalto o bujiazo en la espera del ansiado pase para poder circular… A esto añádale otro componente importante que es el descuido por parte de los municipios de los parques y jardines por los que todos los ciudadanos o así debe ser, abonamos en nuestros recibos mensuales o trimestrales de arbitrios, alumbrado público, limpieza y parques y jardines de nuestros distritos o sea no es un servicio gratuito de las municipalidades, que ocurre, pues bien, quienes conducimos vehículos, al menos autos, sabemos que hay calles donde existen plantas y arbustos “ornamentales” que están colocados muchos de ellos en las esquinas y cruces que impiden la visibilidad porque están muy crecidas y eso es un serio peligro de accidentabilidad, lo mismo pasa con los árboles que no se les atiende adecuadamente, no se les poda y con el paso de los años se empiezan a inclinar y luego por efectos gravitacionales, daño en las raíces, etc., se vienen abajo y zas!, obstrucción de la calle lo más benévolo, el problema se torna más serio si es que cae sobre algún vehículo que fortuitamente transitaba por el lugar o es más grave aún si cae sobre personas o dañe seriamente a los ocupantes de los vehículos siniestrados por el impacto de la caída de ramas o del árbol completo y si hablamos de caídas, pues también hay postes de alumbrado, de telefonía, etc., que por falta de un adecuado mantenimiento o por impacto de algún choque están inclinados peligrosamente o simplemente se caen sin pedir permiso y ocasionan accidentes tan terribles como la caída de los árboles… A propósito de los postes de alumbrado público, pues existen muchos que no alumbran nada o bien porque ya cumplió con su vida útil la luminaria o “foco” y se hizo inútil porque deja a oscuras la calle y en las noches se torna peligroso transitar por algunas calles, avenidas y otros como en la zona de los pantanos de Villa hay tramos sin iluminación y hay tremendos cráteres en las pistas combinaciones perfectas para accidentarse, otros postes que casi ni alumbran porque sus luminarias son muy débiles o están los postes muy distanciados que deja en penumbras algunas calles lo que además propicia la inseguridad ciudadana (otro tema que trataré luego en otro artículo).
La falta de civismo de algunos ciudadanos que dejan sus desperdicios, basura, objetos en desuso, desmonte, etc., en plena vía pública, en una avenida, en la isla o mal llamada berma central y cuando esto ocurre surgen los imitadores que contribuyen y dejan también su contribución o donación de más desperdicio, basura, desmonte, etc., lo que evidentemente incrementa el daño ecológico, el ornato y afecta o daña la salud y últimamente está induciendo a la población a denunciar posibles bombas o artefactos explosivos, cuando dejan paquetes extraños, como maletines viejos, maquetas de torta y otros objetos “sospechosos”, consecuencia de esta “psicosis colectiva” “angustia o pánico social” se llama a la UDEX policía especializada en desactivar explosivos, hay que acordonar la zona, impedir el libre tránsito de personas y vehículos y eso otra vez congestionamiento, estrés, problemas de salud pública…
Será esto todo lo que tenemos que evaluar, pues creo que no… Existe una norma de hace unos años que hace obligatorio las revisiones técnicas y no se puede entender o quizá sí, si no nos hacemos a los tontos o dejamos de ser ingenuos, cómo es posible que muchas unidades de transporte o vehículos estén en tal mal estado y no solo contaminan sino que se quedan averiados lo que evidentemente generan problemas para la fluidez del tránsito, otra vez caos, sin contar claro está con los accidentes graves que pueden provocar…
Obras públicas, más caos, te cierran las calles y planes de desvío, o mejor te mandan al desvío, obras incompletas, desmonte y basura, mala señalización y otra vez el caos en la ciudad, terminan la obra y no quitan los materiales sobrantes, todo quedó ya muy bien, y otra vez el caos porque se les ocurre cerrar carriles porque olvidaron un detalle pintar la pista colocar señales despacio, las cebras, líneas que dividen los carriles, líneas amarillas, blancas, etc… Entonces se les ocurre cerrar carriles colocando conos naranja de seguridad para proceder a subsanar el descuido, por otra parte, también los municipios no tienen el tino de enviar sus camiones de riego de parques y jardines en horarios donde no perjudique el libre tránsito lo que ocasiona nuevamente congestionamiento o no se coordina para el paso del camión recolector de basura que como muy prudentemente en algunos distritos se realiza en horas de la noche y de la madrugada donde ya es menor el congestionamiento vehicular… El colmo de la ineptitud o en criollo la más grande “torpeza por no decir burrada” es la absoluta falta de previsión y planificación de las obras públicas, está demás decir, que una vez que el municipio entrega una obra remodelada al poco tiempo llega Sedapal, Luz del Sur, Edelnor, Cálidda, Claro, Movistar, Bitel, Entel o cualquier otra empresa para realizar trabajos y rompen las pistas recién arregladas y las dejan en mal estado o tardan demasiado tiempo para repararlas o mejor dicho para parcharlas y mal todavía, en consecuencia otra vez los huecos y baches en las calles de la ciudad…
Y si hay que movilizar dignatarios o se produce algún evento mundial, te cierran las calles, plan de desvío otra vez y el caos…
La imprudencia es tan temeraria que hasta las unidades de emergencia transgreden las normas, invaden los carriles contrarios, invaden los carriles del metropolitano, etc… Porque el caos del transporte es tan caótico que no hay espacio para dejarles el carril libre para que puedan pasar o por último no les importa a los que están adelante, no es su problema ni su emergencia…
Hay infractores imprudentes por doquier, dan vuelta donde no deben, corren como si fuesen fórmula 1 en la vía expresa, hacen concursos de piques ilegales, conducen ebrios o con otras drogas encima, conducen con carga peligrosa, llevan cargas en exceso, pasajeros en exceso, no se usa cinturones de seguridad, retroceden imprudentemente mayormente taxis, conducen entre dos carriles lo que impide transitar con fluidez mayormente ciertos buses de los grandes y abusivos, o se atraviesan y no te dejan pasar, se cambian de carril intempestivamente y luego sacan una mano y te hacen la señal del ok  todo un caos de caos… Te pones neurótico y embroncado…
Si ocurre un tope o te chocan se arma el caos generalizado es de escándalo y se genera una situación insostenible, mejor arregla no más te dice tu bróker de seguros, ¿y para qué pagas seguro?... Si te dicen mejor arregle no más aquí, si no hay que ir a la comisaría, tiene que pagar la prima, debe pasar el dosaje etílico y va perder su tiempo, mejor arregle… O sea paga tu seguro para asesorarte que no sigas las normas establecidas para incidentes o accidentes de tránsito…
Algo más señor… Que la autoridad o los servidores públicos se adueñan de calles, pistas y veredas, más aún si son policías o de la fiscalía o de los juzgados quienes son los primeros en el deber de cumplir las reglas y normas, muchos o algunos de ellos, aunque deben ser más bien muchos de ellos son los primeros transgresores de la ley, estacionen donde les parece, por ejemplo, pueden estacionarse en doble fila, estacionar bloqueando la ciclovía, invadir las veredas sobre todo frente a la comisaría encontraremos de todas formas, no hay pierde, autos siniestrados y te dicen que no tienen donde dejarlos, no tienen cocheras o depósitos y es generalizado, los funcionarios del Estado se apoderan de espacios que no están destinados a parqueo, es un serio problema y el perjudicado es el peatón y los que deben hacer uso de las vías para circular.
Las empresas repartidoras de lo que sea suelen estacionar sus vehículos de reparto sea gaseosas, abarrotes, gas, repuestos de algo, mercadería en general, obstruyendo la pista como consecuencia impiden el libre tránsito, lo hace más lento, lo paraliza, genera mayor congestionamiento y por ende lo mismo de lo mismo y afecta la salud integral de las personas, o sea un serio problema de salud pública…
¿Eso es todo?... ¡No!, ¿no?, pues no, tenemos problemas en las carreteras, que pueden generar accidentes, como consecuencia de bloqueos por protestas, quema de llantas, etc… Marchas de sindicatos, marchas de estudiantes, marchas de todo tipo y bloquean calles, te cierran calles por amenazas de bombas, te cierran calles por pasacalles, desfiles, procesiones, fiestas, aniversarios, carnavales, para jugar fulbito, vóley en el barrio, celebrar por lo que sea, hasta los propios alcaldes de los distritos te cierran calles a su antojo y arman sus estrados, colocan toldos y tarimas y hasta orquesta incluida y el caos del transporte se impone, ni siquiera al vecino que vive en dicha calle lo dejan pasar y lo mandan a buscar otra ruta de acceso…
Con el tema del incremento de la inseguridad, que no es de ahora sino de muchos años atrás, los vecinos te ponen rejas de seguridad con o sin autorización municipal, levantan cercos y muros perimétricos que impiden transitar y se genera el caos, qué ciudad que tenemos…
Y qué me dicen si hay un clásico del futbol peruano o juega la selección, las calles se despejan un ratito mientras están jugando los equipos, pero antes y después es un caos descomunal, con centenares de personas movilizándose a pie, en auto, en bus, taxi, etc., súmese las barras y sus respectivas custodias policiales con motos, patrulleros, serenazgo, policía de la USE, montada, más congestión… ambulantes de comida, ventas de camisetas y otros souvenirs, revendedores, ladrones, etc…Y si hay enfrentamientos entre las barras a esquivar piedras y palos a esconderse donde se pueda se viene la turba y te dejan “calato” y mancillado en tu honor después del manoseo o paleteo… Vivir cerca de un estadio es una verdadera tortura para ellos, como ejemplo El Monumental o Matute…
Algo parecido ocurre cuando hay algún concierto de algún famoso artista o temporada de circos, en fechas festivas fiestas patrias, navidad, año nuevo…
Aún hay más, la costa verde, solo de nombre, es una trampa mortal, ahora más con el tercer carril y los deslizamientos de piedras de los acantilados es un grave problema y todo lo que se hace mal o no se hace en transporte genera desorden y problemas de salud pública… La Costa Verde, es una verdadera trampa mortal, es insegura, expuesta y vulnerable en caso de sismo, es un grave problema tener restaurantes instalados en esa zona, es muy grave hacer eventos masivos como mistura o colocar juegos mecánicos, no hay forma de escapar ante una situación de emergencia o alerta de tsunami, imposible, si con un maretazo o menos aún el mar invade las pistas y así ya es muy difícil transitar con fluidez, que sería si fuesen olas más agresivas o un tsunami que golpee nuestras costas… No quedaría rastros de nada ni nadie…
Aún hay más, la imprudencia del peatón que hemos mencionado, han visto que cruzan temerariamente para ganarle a los autos y una vez que empiezan a cruzar a sabiendas que vienen los autos simplemente giran la cabeza para el otro lado porque no quieren mirar lo que se les aproxima, o sea mágicamente “no pasa nada” si dejan de mirar, o ¿creen que al no mirar ya no hay peligro? Hasta que en una de esas lo embisten y con suerte despierta en un hospital, otro problema del imprudente peatón es que cruza sin mirar o hablando por el móvil distraídamente o concentrados en su conversación y caminando por inercia y del conductor hay varias cosas que decir, conducir sin cinturón de seguridad, sin luces reglamentarias o apagadas, sin la revisión técnica, o peor aún con la revisión técnica adulterada “bamba”, bajo los efectos de sustancias psicoactivas, sin licencia de conducir, hablando por el móvil mientras conduce, posteando a través del móvil, chateando, mensajeando y todo esto al mismo tiempo que conduce su vehículo, algunos conductores hasta tomando sus alimentos llámese desayuno, almuerzo o cena mientras conducen, exponiendo a sus pasajeros, o conduciendo buses sin tener el descanso adecuado, esto ocurre en buses interprovinciales mayormente o transportistas de carga, sin respetar las normas, a excesiva velocidad y todo lo que señala el reglamento…Operativos sorpresa previo aviso, el datero que le avisa al conductor, operativo más adelante, y gracias manito y le lanza sus centavitos, y se burla de la ley y los operativos, por último si le ponen una infracción, ni la pagan y siguen circulando, no se interna el vehículo al depósito, ya ni hay espacio, no se sanciona efectivamente, los procesos tardan años para resolverse, mucha desidia de las autoridades ante la grave problemática.
Y seguimos, muchas cosas vemos la hora punta es de terror, las vías se congestionan, los letreros luminosos, letreros y cartelones colocados para obstruir la visión del conductor, la mala señalización de los límites de velocidad, y se viene la campaña electoral y las pancartas serán un suplicio, no sólo por la contaminación visual, sino por la obstrucción que generan y se convierte en un peligro de accidentabilidad. Ni que decir, de los juegos panamericanos del 2019 ¿Qué hace que esto sea así?, es una pregunta interesante, aparentemente sin solución, un misterio por resolver, ni siquiera la Reforma del transporte ha sido una solución… Estamos avisados y lo vemos siempre, La solución es Seguridad Vial respeto a las normas y al reglamento, difusión desde las escuelas, sanciones reales ejemplares, Tolerancia CERO sea quien sea el transgresor debe ser igualmente sancionado y seguramente que en tiempo record tenemos una ciudad ordenada… 

domingo, 8 de noviembre de 2015

¿Qué haces para potenciar tu salud psicológica?


Lo primero que debes saber es que está en tus manos el saber cuidarte para mejorar el bienestar que sientes con tu vida. Cambia tu manera de pensar, y de actuar, y mejorarás tu nivel de salud psicológica.

«Los hombres olvidan siempre que la felicidad humana es una disposición de la mente y no una condición de las circunstancias».
John Locke.

Tú puedes hacer muchas cosas para sentirte bien. Aquí te doy una serie de claves para cuidarte psicológicamente. Recuerda que tendrás que ponerlas en práctica y que al principio cuesta un poco, pero seguro que te va a merecer la pena.

1.Hazte responsable de tu salud psicológica. Depende enteramente de ti. Nadie, ni nada, debe tener la capacidad de amargarte la existencia.

2.Potencia tu autoestima. Lo reitero en cada artículo, pero es que es un tema verdaderamente importante.

3.Desarrolla todo tu potencial: aprende de los errores, escucha, toma la iniciativa, soluciona tus problemas. 

4.Identifica tus pensamientos irracionales y sustitúyelos por otros más ajustados a la realidad.

5.Ten un propósito en la vida: márcate unas metas que sean realistas y lucha por ellas.

6.Tómate la vida con más sentido del humor: relativiza los problemas.

7.Cuida la relación con los demás: intenta que sea de calidad más que de cantidad. Interésate por los demás. Practica la “escucha activa”.

8.Acepta que, de vez en cuando, vas a vivir momentos malos, pero que por eso no se va a hundir tu mundo. Vive esos momentos con la mayor serenidad posible y haz todo lo que esté en tu mano para modificar tus emociones negativas de una manera eficaz.

9.Aumenta tu asertividad. Haz valer tus derechos pero sin menoscabar los de los demás.

10.No tienes ningún deber de sentirte feliz en todo momento, tranquilo o eficiente. Eres un ser humano y tienes derecho a tener un día malo.


«Esperar una felicidad demasiado grande es un obstáculo para la felicidad».

Bernard Le Bouvier de Fontenelle. 

MATAR A LA VACA

Un viejo maestro decidió visitar junto a su joven aprendiz la casa más pobre y destartalada de la aldea. Allí malvivía una familia muy humilde con una sola posesión, una vaca muy delgada, cuya escasa leche les alimentaba malamente, pero les alimentaba al fin y al cabo. El padre, hospitalario, les invitó a pasar la noche junto a su familia. A la mañana siguiente, muy temprano, el maestro comentó a su discípulo: “Ha llegado la hora de la lección”. Y el maestro sacó un largo cuchillo y mató a la vaca. El joven se preguntó qué clase de lección le acababa de dar su maestro: ¿Dejar a una familia sin su sustento?...

Un año más tarde, el maestro junto a su discípulo volvieron a la aldea y donde se encontraba la casa destartalada de la familia, encontraron una casa grande y bastante lujosa. Vieron salir de ella al padre de la familia, que no sospechaba que el maestro y su discípulo fueron los responsables de la muerte de su pobre vaca. El padre les comentó que aquella vaca había sido el sustento de su familia, pero que cuando vieron la vaca muerta, fueron conscientes de que tenían un grave problema y que algo tenían que hacer.

El padre les comentó que adecentaron una parcela de terreno junto a su casa, compraron algunas semillas, sembraron patatas y algunas legumbres para alimentarse. Al poco, dijo, producíamos más de lo que necesitábamos para comer, y así empezamos a vender el excedente. Con el dinero que ganamos compraron una casa más grande y más terrenos para producir más y más alimentos…

Mientras el padre de familia seguía explicando como había cambiado su vida, el joven discípulo se dio cuenta de que aquella vaca había sido el motivo que mantenía a toda la familia atada a una vida de conformismo, mediocridad y de falsa seguridad. 

“La mediocridad,consiste en estar delante de la grandeza y no darse cuenta” (Gilbert Keith Chesterton)

Francisco lleva casado muchos años, querría divorciarse de su mujer, pero sus hijos y una falsa percepción de estabilidad, se lo impide. Marta lleva trabajando en la misma empresa desde hace muchos años y su trabajo le hace profundamente infeliz, pero ella piensa “¡Cómo lo voy a dejar con el paro que hay!”

Muchas veces nos aferramos a personas, situaciones o cosas, por comodidad, seguridad o conformismo. Son nuestras “vacas” de las que habla la historia que he relatado al principio. Hemos aceptado que las cosas no se pueden cambiar, o que cambiarlas puede ser demasiado “traumático”.
¿Qué hay detrás de esta actitud de conformismo y resignación ante lo que vivimos en nuestro día a día?... la respuesta es: el Miedo. 
El miedo, nos “ata” a lo conocido, a lo que creemos seguro, y nos está impidiendo explorar otras experiencias en nuestra vida.

“La seguridad es más que nada una superstición. La vida es, una aventura atrevida, o no es vida” (Hellen Keller).

Llegado a este punto podrías preguntarte: ¿Y cómo puedo yo “matar mi vaca”?...

1.Convéncete de que en la vida no hay nada seguro. Lo que tu crees que no va cambiar nunca (tu trabajo, tu salud, tu relación de pareja, etc.) puede dar un giro inesperado en cualquier momento.

2.Cuando nos decidamos a “matar nuestra vaca”, debemos ser conscientes que puede ser incómodo y difícil, pero que es necesario para dar el paso y producir cambios positivos en nuestra vida.

3.No te imaginas hasta dónde puedes llegar si le pones ilusión a “eso” que quieres cambiar en tu vida. Confía en ti.

“El único modo de estar seguro de coger un nuevo tren, es perder el anterior” (Gilbert Keith Chesterton)